La historia del Lusitano

Desde 1930 respetando la tradición gastronómica del Xurés.

El Hotel Restaurante Lusitano lleva abierto al público desde 1930. Su evolución a lo largo de estos años ha sido constante, siempre regentado por la familia Díaz. A pesar del paso de los años, el Lusitano no ha perdido su esencia y seguimos respetando la tradición gastronómica «arraiana» de la Baixa Limia con algunos toques de innovación.

Primera generación del Lusitano: los fundadores.

La idea de crear un negocio de hostelería en Lobios se le ocurre a Luis Díaz, nacido en la aldea de Proselo, en el distrito portugués de Amares, pero criado desde pequeño en Lobios.

En el año 1930 el Lusitano abre sus puertas como fonda en el barrio de As Cruces, en Lobios, regentado por Luis y su esposa, Joaquina Boga. Encima de la puerta de entrada del restaurante aún se puede leer en una inscripción el año de la construcción del edificio original. En aquellos años Luis tenía licencias para distintas actividades como carnicería, mercería, albacería, casa de comidas, café o vinos, como se puede ver en el Anuario Industrial y Artístico de España de 1931.

Luis y Joaquina hacen de la Fonda Lusitano un lugar de referencia en un punto fronterizo en unos años convulsos de guerras civil y mundiales, lugar de paso de multitud de personalidades de la época. Luis Diaz incluso llega a hacer labores de espía, según el libro Traiçao a Salazar de Jose Antonio Barreiros, pasando información a los ingleses que temían que Hitler pudiese hacer movimientos en esa zona fronteriza.

En esa época Joaquina Boga comienza a cocinar su famosa receta de los callos con garbanzos del Lusitano, y que aún sigue cocinándose cada domingo en el restaurante. Desde hace años se organiza la fiesta de los Callos Limiaos en Lobios a finales de agosto, siguiendo esa receta original de Joaquina.

Hotel Restaurante Lusitano en Lobios. Fundadores Luis Díaz y Joaquina Boga, año 1930.
Luis Diaz y Joaquina Boga, fundadores del Lusitano en 1930

Segunda generación: la consolidación.

La familia crece y Luis y Joaquina tienen nueve hijos: Pepe, Juan, Lola, Claudia, Antonio, Margarita, Luis, Maruja y Javier. Casi todos ellos trabajan en algún momento de su juventud en el Lusitano, incluso los nietos de Luis Díaz. Cuando fallece Luis Díaz es su hija mayor, Lola Díaz, la que continúa con el negocio junto a su marido Francisco Silva. Corrían los años 60.

En esos años, el Lusitano ocupaba sólo el edifico de piedra original, dividida la planta baja en dos partes: la parte izquierda era el bar y la parte derecha era el comedor. La primera planta eran las habitaciones de la fonda y en la buhardilla vivía la familia. También había un comedor para banquetes en lo que hoy es las oficinas del Banco Santander de Lobios. El local donde se encuentra hoy la Cafetería Lusitano en aquella época era un garaje. Algunos vecinos de Lobios aún recuerdan que allí a veces se proyectaban películas. Por aquella época, también tenía una huerta que surtía de productos la cocina de Lola. Actualmente ese terreno fue ocupado por el salón de banquetes y por la Farmacia de Lobios.

Durante las tres décadas que el Lusitano es regentado por Lola y Francisco, con la ayuda de su hija Lourdes, su fama como lugar de buen comer se acrecienta y logran mantener el negocio a flote a pesar de la crisis y la despoblación que sufre la zona.

Hotel Restaurante Lusitano en Lobios. Lola Díaz y Francisco Silva gestionaron el Lusitano durante 30 años.
Francisco Silva y Lola Díaz, gerentes del Lusitano hasta finales de los 80

Tercera generación: la reinvención.

A finales de los años 80 regresan a Galicia los hijos de Lola. Elisa Silva y su marido Manuel Paz, y Javier Silva y su mujer María José González, llegan dispuestos a emprender con muchas ganas una nueva etapa en la historia del Lusitano.

Se acometen reformas importantes y se amplía el edificio. Manuel y Elisa se hacen cargo de la cafetería, del pub y de la Administración de Loterías. Se derriba el antiguo garaje y se construye un edificio nuevo inaugurado el 19 de marzo de 1988, donde se ubica la cafetería hasta hoy. Javier y María Jose, junto con Lourdes Silva, se hacen cargo del restaurante y el hotel, ampliando el edificio de 1930 y profesionalizando el negocio familiar.

En 2012 Javier y María José, que también viene de familia hostelera, se hacen cargo de todas las ramas del Lusitano, e inauguran el 13 de julio la nueva reforma de la Cafetería y Pub Lusitano. Logran adaptar el negocio a los tiempos que corren con gran éxito, convirtiéndose en punto de encuentro de la zona. Además también modernizan el menú del restaurante y sus instalaciones. Este esfuerzo por reinventarse se ve recompensado en 2014 cuando el Restaurante Lusitano recibe el Premio de Gastronomía de Galicia.

En la actualidad el hijo de Javier y María José, Francisco Silva, formado en las mejores escuelas de hostelería de Galicia, está iniciando sus pasos como la cuarta generación a cargo del Lusitano.

Y si queremos recordar toda la historia del Lusitano, no podemos finalizar sin recordar a las decenas de trabajadores que han pasado por aquí durante estas décadas: cocineros, camareros, personal de limpieza, mozos, encargados, pinches de cocina, DJs… imposible mencionar uno por uno a todos los que han trabajado en el Lusitano en estos noventa años pero, sin duda, sin ellos no habríamos llegado a ser lo que somos hoy en día. A todos ellos, gracias.

Hotel Restaurante Lusitano en Lobios. Javier Silva y Francisco Silva, actuales gerentes del Lusitano.
Javier Silva, actual dueño del Lusitano, con su hijo Francisco Silva

Las fotografías de la historia del Lusitano